El pasado año, la USCIS anunció que aumentaría las tarifas para solicitar beneficios de inmigración, con el propósito de obtener un mayor flujo de ingreso, y así "mejorar" los servicios que ofrece. La USCIS dijo, en particular, que al cobrar mas, podría actualizar su infraestructura, reclutar a mas personal y así ofrecer servicios mas rápidos.
Muchos de los precios se duplicaron súbitamente al final del mes de julio. Como resultado, las oficinas de los abogados de inmigración se abarrotaron de clientes que querían aprovechar las tarifas mas bajas antes de dicha fecha, y cientos de miles de solicitudes se radicaron de golpe con el gobierno.
Ahora la USCIS dice que, como resultado de dicha estampida de solicitudes, se van a tardar mas tiempo de lo normal en examinar y adjudicar las peticiones ya en espera en el sistema. ¿No les parece esto irónico?
Se me hace difícil darle el beneficio de la duda al gobierno, y aceptar que tal vez es muy temprano para cuestionar por que el aumento en las tarifas no ha tenido el resultado deseado. Esto es así porque la congestión en el sistema debido a que se duplicaron las tarifas era totalmente previsible. ¿Quién no iba a aprovechar para solicitar antes de que las tarifas se dispararan?
En fin, esperemos que la situación mejore pronto, y que no haya ningún otro aumento en el horizonte.
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