Estimados Lectores y Visitantes,
Sírvanse de incluir en esta entrada todas sus preguntas y comentarios relacionados a las leyes de inmigración de Puerto Rico. Para aquellos que nos visitan nuevamente, decidí cerrar la discusión en un "posting" anterior, "Preguntas sobre Inmigración Familiar" debido a que este databa de mayo, y además el mismo estaba demasiado lleno de comentarios y preguntas. Pueden continuar con la discusión aquí, y a la misma vez revisar y seguir leyendo los comentarios dejados en la entrada anterior.
Recuerden lo siguiente:
1. Esta es una discusión general sobre las leyes de Inmigración de los Estados Unidos.
2. Ninguna de las respuestas a sus preguntas constituyen asesoramiento legal para su caso o situación particular. Las respuestas, mas bién, son discusión en general y no son una consulta para su caso o situación particular.
3. Para una discusión en particular de su caso consulte con un abogado de inmigración. De igual manera, estoy para servirle: Llamada telefónica al 787-539-3777 de lunes a viernes de 9 AM a 6 PM o visite www.inmigracionpuertorico.com para reservar una cita.
Saludos.
jueves 24 de julio de 2008
martes 17 de junio de 2008
¿Vamos a la Policía?
Un sábado en la tarde recibí una llamada desconcertante de un extranjero de nacionalidad dominicana en busca de ayuda. Este, que confesó de entrada que era indocumentado, había sido víctima de agresión y deseaba denunciar el acto a la Policía de Puerto Rico. El extranjero tenía una pregunta sencilla: “¿Me recomienda que presente la querella?”
Puede que les parezca extraño que una persona consulte esto con un abogado, pues, ¿no se supone que la Policía existe para socorrer y atender los reclamos de las víctimas del crimen? Si una persona está indocumentada en el país, este no es el caso. Son muchas las historias de horror que oyen los abogados que se dedican a la práctica de la inmigración, donde la Policía de Puerto Rico detiene e interroga a estas personas sobre si “tienen papeles”; posteriormente entregándolas al Servicio de Inmigración y Aduanas Federal, donde son puestos en procesos de deportación. En muchos de los casos, estos indocumentados son personas inocentes, cuyo único error fue ser una víctima del crimen y reportarlo a la Policía, o estar en el lugar equivocado, en el peor momento.
Esta práctica es totalmente ilegal e inconstitucional, pues los cuerpos policiacos estatales no tienen la autoridad basada en la Ley de Inmigración y Ciudadanía para verificar el estatus migratorio de una persona. Este poder está reservado para las agencias federales apropiadas y debidamente adiestradas para ello. Además con esto se socava la confianza de estas comunidades en la Policía, lo cual obstaculiza la labor ministerial de este cuerpo en investigar y prevenir la comisión de delitos. Ya es hora de ponerle a un alto a esta práctica tan siniestra y contraproducente.
Recuerdo haberle dicho: “No le recomiendo que vaya al cuartel, pero si va, lleve a un abogado”.
Puede que les parezca extraño que una persona consulte esto con un abogado, pues, ¿no se supone que la Policía existe para socorrer y atender los reclamos de las víctimas del crimen? Si una persona está indocumentada en el país, este no es el caso. Son muchas las historias de horror que oyen los abogados que se dedican a la práctica de la inmigración, donde la Policía de Puerto Rico detiene e interroga a estas personas sobre si “tienen papeles”; posteriormente entregándolas al Servicio de Inmigración y Aduanas Federal, donde son puestos en procesos de deportación. En muchos de los casos, estos indocumentados son personas inocentes, cuyo único error fue ser una víctima del crimen y reportarlo a la Policía, o estar en el lugar equivocado, en el peor momento.
Esta práctica es totalmente ilegal e inconstitucional, pues los cuerpos policiacos estatales no tienen la autoridad basada en la Ley de Inmigración y Ciudadanía para verificar el estatus migratorio de una persona. Este poder está reservado para las agencias federales apropiadas y debidamente adiestradas para ello. Además con esto se socava la confianza de estas comunidades en la Policía, lo cual obstaculiza la labor ministerial de este cuerpo en investigar y prevenir la comisión de delitos. Ya es hora de ponerle a un alto a esta práctica tan siniestra y contraproducente.
Recuerdo haberle dicho: “No le recomiendo que vaya al cuartel, pero si va, lleve a un abogado”.
martes 10 de junio de 2008
¿Quejas de su abogado de inmigración?
Es un hecho: muchas comunidades de inmigrantes desconfían de los abogados de inmigración.
Sobran las historias de horror de lo caro que cobra cierto abogado X, de las "trastadas" que ha hecho el abogado Y, o de lo desinteresado que es el abogado Z con respecto al caso de un miembro de cierta comunidad de inmigrantes. En gran parte, es culpa de los mismos abogados de que exista esta desconfianza, y principalmente por la ausencia de algo sumamente básico en esta línea de trabajo: una comunicación clara y cierto grado de solidaridad o empatía.
Las leyes de inmigración son un laberinto donde, a duras penas, los practicantes hacemos lo imposible para saber donde estamos parados. Si las leyes son confusas para el abogado, imagínense como debe ser para la persona que no lo es. El inmigrante recurre al abogado, mas que para resolver su problema, para saber donde está parado. Aunque el inmigrante no tenga derecho en ley a remedio alguno, va a poder descansar con mayor facilidad al tener dicho conocimiento. Hablarle claro al cliente es una de las cosas mas importantes.
El segundo problema de comunicación tiene que ver con el dinero. A modo de ejemplo, muchos inmigrantes sospechan, con justa razón, que sucede algo extraño cuando el abogado de inmigración le pide cuantiosas sumas de dinero "para pagarle al gobierno". Varios se espantan, y piensan que el abogado quiere sacarles dinero; pero hay abogados que, por alguna razón estúpida, asumen que la persona conoce como "se le paga al Servicio de Inmigración". No toma mucho trabajo explicarle a la persona que, aunque el cliente puede pagarle al abogado en plazos, los reglamentos federales exigen que los pagos al Servicio se hagan en su totalidad al momento de radicar las solicitudes para recibir un beneficio migratorio. Esta explicación puede ahorrarle a ambas partes malentendidos y malos ratos, y promueve la transparencia entre abogado y cliente.
El tercer problema surge cuando el abogado pierde toda sensación de empatía o solidaridad con el inmigrante. Muchos abogados, ya sea por el pasar del tiempo, o por cualquiera otra razón, se distancian del tema y pierden interés en el bienestar de su cliente. A pesar de que es necesario guardar cierta distancia profesional, es primordial mostrar al menos un grano de simpatía con el inmigrante y su lucha por permanecer en el país. Un poco de solidaridad en este aspecto puede mejorar exponencialmente la comunicación con el cliente, y por ende se retiene a un cliente que se siente contento con su abogado.
Además, la balanza está puesta a favor del gobierno en esta rama del derecho. Para luchar efectivamente por el caso de un cliente en este ambiente, se necesita de mucho valor, y la simpatía con el representado es una fuente casi infinita de este valor. Aunque al final del día se pierda el caso y el cliente no reciba el beneficio que solicita, al menos ambos quedarán claros y satisfechos de que se hizo el máximo ya que el abogado defendió a su cliente como se hubiera defendido a si mismo.
www.inmigracionpuertorico.com
Sobran las historias de horror de lo caro que cobra cierto abogado X, de las "trastadas" que ha hecho el abogado Y, o de lo desinteresado que es el abogado Z con respecto al caso de un miembro de cierta comunidad de inmigrantes. En gran parte, es culpa de los mismos abogados de que exista esta desconfianza, y principalmente por la ausencia de algo sumamente básico en esta línea de trabajo: una comunicación clara y cierto grado de solidaridad o empatía.
Las leyes de inmigración son un laberinto donde, a duras penas, los practicantes hacemos lo imposible para saber donde estamos parados. Si las leyes son confusas para el abogado, imagínense como debe ser para la persona que no lo es. El inmigrante recurre al abogado, mas que para resolver su problema, para saber donde está parado. Aunque el inmigrante no tenga derecho en ley a remedio alguno, va a poder descansar con mayor facilidad al tener dicho conocimiento. Hablarle claro al cliente es una de las cosas mas importantes.
El segundo problema de comunicación tiene que ver con el dinero. A modo de ejemplo, muchos inmigrantes sospechan, con justa razón, que sucede algo extraño cuando el abogado de inmigración le pide cuantiosas sumas de dinero "para pagarle al gobierno". Varios se espantan, y piensan que el abogado quiere sacarles dinero; pero hay abogados que, por alguna razón estúpida, asumen que la persona conoce como "se le paga al Servicio de Inmigración". No toma mucho trabajo explicarle a la persona que, aunque el cliente puede pagarle al abogado en plazos, los reglamentos federales exigen que los pagos al Servicio se hagan en su totalidad al momento de radicar las solicitudes para recibir un beneficio migratorio. Esta explicación puede ahorrarle a ambas partes malentendidos y malos ratos, y promueve la transparencia entre abogado y cliente.
El tercer problema surge cuando el abogado pierde toda sensación de empatía o solidaridad con el inmigrante. Muchos abogados, ya sea por el pasar del tiempo, o por cualquiera otra razón, se distancian del tema y pierden interés en el bienestar de su cliente. A pesar de que es necesario guardar cierta distancia profesional, es primordial mostrar al menos un grano de simpatía con el inmigrante y su lucha por permanecer en el país. Un poco de solidaridad en este aspecto puede mejorar exponencialmente la comunicación con el cliente, y por ende se retiene a un cliente que se siente contento con su abogado.
Además, la balanza está puesta a favor del gobierno en esta rama del derecho. Para luchar efectivamente por el caso de un cliente en este ambiente, se necesita de mucho valor, y la simpatía con el representado es una fuente casi infinita de este valor. Aunque al final del día se pierda el caso y el cliente no reciba el beneficio que solicita, al menos ambos quedarán claros y satisfechos de que se hizo el máximo ya que el abogado defendió a su cliente como se hubiera defendido a si mismo.
www.inmigracionpuertorico.com
miércoles 21 de mayo de 2008
Preguntas sobre inmigración familiar
Saludos. Por este medio deseo abrir una discusión para los visitantes del blog de www.inmigracionpuertorico.com sobre preguntas generales relacionadas a la inmigración familiar. Siéntanse en la libertad de expresarse sobre cualquier inquietud o duda que tengan, de forma anónima.
Sugiero los siguientes temas:
1. Como recibir la residencia luego de casarse con un ciudadano.
2. Como recibir una visa para emigrar a los Estados Unidos luego de casarse con un ciudadano.
3. El proceso K-3.
4. O cualquier otra cosa que se les ocurra.
(Importante: Los comentarios, explicaciones o cualquier otra información aquí escrita por el autor no constituye asesoramiento legal, y es mas bien para orientación sobre materias de inmigración en general. Para asesoramiento legal sobre su caso, asegúrese de consultar con un abogado)
Sugiero los siguientes temas:
1. Como recibir la residencia luego de casarse con un ciudadano.
2. Como recibir una visa para emigrar a los Estados Unidos luego de casarse con un ciudadano.
3. El proceso K-3.
4. O cualquier otra cosa que se les ocurra.
(Importante: Los comentarios, explicaciones o cualquier otra información aquí escrita por el autor no constituye asesoramiento legal, y es mas bien para orientación sobre materias de inmigración en general. Para asesoramiento legal sobre su caso, asegúrese de consultar con un abogado)
lunes 14 de abril de 2008
La extranjería es un impedimento para casarse
No es noticia: el pronóstico actual del clima en los Estados Unidos para los inmigrantes es muy malo. Aparte de que el Gobierno Federal está "apretando las tuercas" con las leyes de inmigración, los estados y territorios están tomando medidas anti-inmigrantes. Y esto no es noticia solo para el norte, sino que en Puerto Rico estamos sintiendo los efectos.
Ahora no solo la policía está acorralando o marginando a todo aquel que se vea o hable distinto, sino que también los tribunales.
Hoy hice una llamada telefónica a un Centro Judicial fuera del área metropolitana para averiguar como un cliente podía contraer matrimonio en Puerto Rico, aunque su estatus de inmigración hubiese expirado.
Al presentarle la pregunta al funcionario de Sala de Investigaciones, este consultó con una Jueza que andaba cerca, y en menos de un minuto ya tenía la respuesta: si no tiene visa, no se puede casar aquí.
Para su información: una Visa no es lo que le concede a uno el derecho a permanecer en los Estados Unidos (es la forma I-94, o las anotaciones en el pasaporte). Eso a un lado, me sorprendió mucho la respuesta...y mas todavía viniendo de otro conocedor del derecho.
Honestamente, no entiendo cómo ni por qué no pueden casarse, ya que la extranjería (si uno es indocumentado) NO ES una de los impedimientos para contraer matrimonio de los que expresa claramente el Código Civil.
Lo mas triste es que somos latinos los que le estamos cerrando la puerta a otros latinos que desean llevar una vida que se asemeje lo mas posible a la normalidad, a pesar de que su situación de inmigración es precaria. Esta práctica es triste, y nuestros Tribunales deberían reconsiderar la misma, pues se está coartando abiertamente el derecho natural que tenemos todos, ciudadanos y no ciudadanos, de disfrutar de la vida, la libertad y de la búsqueda de la felicidad, ya sea por medio del matrimonio y el amor, o por otros medios.
Ahora no solo la policía está acorralando o marginando a todo aquel que se vea o hable distinto, sino que también los tribunales.
Hoy hice una llamada telefónica a un Centro Judicial fuera del área metropolitana para averiguar como un cliente podía contraer matrimonio en Puerto Rico, aunque su estatus de inmigración hubiese expirado.
Al presentarle la pregunta al funcionario de Sala de Investigaciones, este consultó con una Jueza que andaba cerca, y en menos de un minuto ya tenía la respuesta: si no tiene visa, no se puede casar aquí.
Para su información: una Visa no es lo que le concede a uno el derecho a permanecer en los Estados Unidos (es la forma I-94, o las anotaciones en el pasaporte). Eso a un lado, me sorprendió mucho la respuesta...y mas todavía viniendo de otro conocedor del derecho.
Honestamente, no entiendo cómo ni por qué no pueden casarse, ya que la extranjería (si uno es indocumentado) NO ES una de los impedimientos para contraer matrimonio de los que expresa claramente el Código Civil.
Lo mas triste es que somos latinos los que le estamos cerrando la puerta a otros latinos que desean llevar una vida que se asemeje lo mas posible a la normalidad, a pesar de que su situación de inmigración es precaria. Esta práctica es triste, y nuestros Tribunales deberían reconsiderar la misma, pues se está coartando abiertamente el derecho natural que tenemos todos, ciudadanos y no ciudadanos, de disfrutar de la vida, la libertad y de la búsqueda de la felicidad, ya sea por medio del matrimonio y el amor, o por otros medios.
lunes 31 de marzo de 2008
¿Por que un abogado debe estar en la entrevista?
Recientemente estuve en una reunión con unos funcionarios del gobierno federal, donde discutíamos, entre otras cosas, asuntos relacionados a casos de inmigración. Una de las quejas recurrentes era la abundancia de errores administrativos en las solicitudes de cambios de fecha para citas entre los clientes y los inspectores de inmigración. Ha pasado que se separa una fecha para una entrevista, pero ni el abogado ni el cliente pueden ir, y solicitan un cambio de fecha con bastante anticipación. Sin embargo, se da la cita de todos modos, y esto, en resumidas cuentas, causa problemas serios.
Me impactó la reacción de uno de los funcionarios federales, el de mas alto rango en la sala. Con un tono un tanto burlón dijo: "¡Pues que los clientes vaya solos a las citas! ¿Para qué es necesario que ustedes estén ahí? ¿Para garantizar que sus clientes puedan sacarle el jugo al sistema?"
Una de las abogadas no se dió a esperar: "¡Porque es su derecho constitucional!"
En ese momento, y ante una audiencia incrédula, se descorrió el velo burocrático y pude ver, ahí clarito, la esencia del pensamiento de muchos funcionarios gubernamentales: el odio a lo mas sagrado (La Constitución).
Creo que las noticias hablan por si mismas. Mire esta noticia del New York Times. Un oficial de inmigración comenzó a hacer preguntas un tanto personales a una pobre Colombiana inmigrante, que estaba sola con el en la entrevista. Así le sacó su número de celular y la comenzó a llamar, amenazándola de no darle su "Green Card" si no le hacía ciertos favores sexuales.
Lamentablemente no se puede confiar en el gobierno a la altura de nuestros tiempos.
El Departamento de Seguridad Nacional es la agencia menos transparente del gobierno estadounidense. Muchos de sus funcionarios pueden actuar con virtual impunidad, y sin miedo a represalias, ya que sus "clientes", inmigrantes temerosos de perder su estatus, no se atreven a denunciarles por miedo a represalias. La presencia de un abogado en la sala, en medio de una entrevista, es una garantía de que el inspector se conducirá de una forma respetuosa y de acuerdo a la ley.
Me impactó la reacción de uno de los funcionarios federales, el de mas alto rango en la sala. Con un tono un tanto burlón dijo: "¡Pues que los clientes vaya solos a las citas! ¿Para qué es necesario que ustedes estén ahí? ¿Para garantizar que sus clientes puedan sacarle el jugo al sistema?"
Una de las abogadas no se dió a esperar: "¡Porque es su derecho constitucional!"
En ese momento, y ante una audiencia incrédula, se descorrió el velo burocrático y pude ver, ahí clarito, la esencia del pensamiento de muchos funcionarios gubernamentales: el odio a lo mas sagrado (La Constitución).
Creo que las noticias hablan por si mismas. Mire esta noticia del New York Times. Un oficial de inmigración comenzó a hacer preguntas un tanto personales a una pobre Colombiana inmigrante, que estaba sola con el en la entrevista. Así le sacó su número de celular y la comenzó a llamar, amenazándola de no darle su "Green Card" si no le hacía ciertos favores sexuales.
Lamentablemente no se puede confiar en el gobierno a la altura de nuestros tiempos.
El Departamento de Seguridad Nacional es la agencia menos transparente del gobierno estadounidense. Muchos de sus funcionarios pueden actuar con virtual impunidad, y sin miedo a represalias, ya que sus "clientes", inmigrantes temerosos de perder su estatus, no se atreven a denunciarles por miedo a represalias. La presencia de un abogado en la sala, en medio de una entrevista, es una garantía de que el inspector se conducirá de una forma respetuosa y de acuerdo a la ley.
martes 26 de febrero de 2008
You have the duty to speak....
Un día mas por el interesante, y a veces contradictorio, mundo por el derecho de inmigración.
Los "Miranda Warnings" al revés....
Cada vez escucho mas historias de profesionales del derecho que han visto casos relacionados a inmigración (aunque no necesariamente de inmigración), donde les llega un cliente que está "fastidiao". "Fasitidiao", vulgarmente a lo boricua, por no decir jod**, porque son inducidos por agentes de inmigración a contestar todo lo que le preguntan al ser detenidos. La amenaza típica es: usted no tiene derechos constitucionales y no puede guardar silencio.
Sin embargo, esto es mentira.
Muchos abogados están de acuerdo en que, aunque un extranjero sea detenido en el aeropuerto o dentro del país para ser interrogado, este puede negarse a contestar ciertas preguntas que puedan ser admisiones de que esa persona cometió un delito. Por ejemplo, vean este caso: una persona es detenida en la frontera con México y se le hace un "cacheo" (pat down), donde los agentes de la CBP encuentran algo que sospechan que es droga. En ese momento, le preguntan al detenido si eso era droga. El guarda silencio, y por la insistencia del agente, admite que es droga. Una Corte de Circuito determinó luego que el hombre estaba detenido, y tenía derecho a guardar silienco. Es decir, le aplicaban los "Miranda Warnings".
Al suceder algo así, es preferible que el extranjero guarde silencio, aunque no se lo indiquen, y que se limite a contestar preguntas sobre su ciudadania y estatus de inmigración.
Los "Miranda Warnings" al revés....
Cada vez escucho mas historias de profesionales del derecho que han visto casos relacionados a inmigración (aunque no necesariamente de inmigración), donde les llega un cliente que está "fastidiao". "Fasitidiao", vulgarmente a lo boricua, por no decir jod**, porque son inducidos por agentes de inmigración a contestar todo lo que le preguntan al ser detenidos. La amenaza típica es: usted no tiene derechos constitucionales y no puede guardar silencio.
Sin embargo, esto es mentira.
Muchos abogados están de acuerdo en que, aunque un extranjero sea detenido en el aeropuerto o dentro del país para ser interrogado, este puede negarse a contestar ciertas preguntas que puedan ser admisiones de que esa persona cometió un delito. Por ejemplo, vean este caso: una persona es detenida en la frontera con México y se le hace un "cacheo" (pat down), donde los agentes de la CBP encuentran algo que sospechan que es droga. En ese momento, le preguntan al detenido si eso era droga. El guarda silencio, y por la insistencia del agente, admite que es droga. Una Corte de Circuito determinó luego que el hombre estaba detenido, y tenía derecho a guardar silienco. Es decir, le aplicaban los "Miranda Warnings".
Al suceder algo así, es preferible que el extranjero guarde silencio, aunque no se lo indiquen, y que se limite a contestar preguntas sobre su ciudadania y estatus de inmigración.
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