Estimados visitantes,
Me complace abrir un nuevo espacio para sus preguntas relacionadas a las leyes de inmigración. Como siempre, recuerden que este espacio es solo para una discusión general de casos y situaciones, hipotéticas y reales. Por ende, todo lo que se escriba aquí no debe ni puede tomarse como asesoramiento legal. Para asesoramiento legal, debe reunirse con un abogado con conocimiento de las leyes de inmigración. Alternativamente, estoy disponible para asesorarles. Para citas puede llamar de lunes a viernes, de 9 AM a 6 PM al 787-786-4001.
miércoles, 1 de octubre de 2008
miércoles, 24 de septiembre de 2008
La inmigración ilegal es problema de toda América Latina
Cualquier esfuerzo para detener el flujo de la inmigración irregular (conocido en la política estadounidense como la inmigración ilegal), o de reformar y reparar nuestro sistema migratorio fracasará al menos que haya un esfuerzo a conciencia para trabajar a nivel diplomático con América Latina y otras regiones del mundo en necesidad y que sirven de punto de origen para la inmigración a los Estados Unidos.
La pregunta en la mente de los Gobernantes de los Estados Unidos y del pueblo debe ser: "¿por qué tantos extranjeros vienen a los Estados Unidos de manera irregular todos los años?" en vez de "¿cómo podemos ejecutar mejor las leyes de inmigración?"
No hay una respuesta sencilla a la primera pregunta, y no voy a presumir de que conozco la misma. Sin embargo, no puede taparse el cielo con la mano; y es evidente que la inmigración irregular es un producto directo del desastre político y económico que afecta a casi toda América Latina. Tampoco es un secreto de que los Estados Unidos se ha olvidado completamente de América Latina en la última década para entretenerse en aventuras políticas y militares en desiertos y montañas lejanas.
No quiero sugerir que los Estados Unidos tiene la llave o la responsabilidad única de resolver todos los problemas de América Latina. Mis hermanos latinos y yo, asumo, que verían esa propuesta como un regreso a la Doctrina Monroe y al imperialismo americano en América Latina. Sin embargo, como los Estados Unidos es el recipiente de millones de migrantes latinoamericanos que entran regular e irregularmente, este debe asumir una postura fuerte y envolverse con sus vecinos al sur con el propósito de buscar soluciones regionales a estos problemas que fuerzan a millones de personas a dejar atrás su patria, y asumir un gran riesgo para venir a los Estados Unidos en la búsqueda de una mejor vida para si y para aquellos que dejaron atrás.
Sin embargo, el grueso de la responsabilidad de trabajar para un cambio recae sobre los hombros de los gobiernos y los pueblos de América Latina. Hay varios gobiernos (particularmente en América Central) que estimulan la inmigración, tanto regular como irregular como un método de atraer capital del extranjero por medio de remesas, o para distarer la atención pública de su propia incompetencia para gobernar, mientras que hacen poco o nada para sacar a sus países de la pobreza, combatir la corrupción o el crimen. A la misma vez, muchos nacionales latinoamericanos se han rendido y deciden que es mejor arriesgarse y emigrar que tratar de sobrevivir en sus paises.
El tema es demasiado complicado para resumir en dos o tres párrafos, ni podemos crear una fórmula para definir el "por qué" y el "cómo" de las migraciones humanas en las Américas. Sin embargo, queda sumamente claro que cualquier discusión de una reforma migratoria en los Estados Unidos debe estar acompañado de una iniciativa regional que apunte a atender los problemas sociales, políticos y económicos de nuestros vecinos. Soy de la creencia de que si los Estados Unidos ignora este punto, cualquier discusión o acto para reformar nuestro sistema migratorio será a lo más parcialmente efectivo, si es que no va a fracasar.
La pregunta en la mente de los Gobernantes de los Estados Unidos y del pueblo debe ser: "¿por qué tantos extranjeros vienen a los Estados Unidos de manera irregular todos los años?" en vez de "¿cómo podemos ejecutar mejor las leyes de inmigración?"
No hay una respuesta sencilla a la primera pregunta, y no voy a presumir de que conozco la misma. Sin embargo, no puede taparse el cielo con la mano; y es evidente que la inmigración irregular es un producto directo del desastre político y económico que afecta a casi toda América Latina. Tampoco es un secreto de que los Estados Unidos se ha olvidado completamente de América Latina en la última década para entretenerse en aventuras políticas y militares en desiertos y montañas lejanas.
No quiero sugerir que los Estados Unidos tiene la llave o la responsabilidad única de resolver todos los problemas de América Latina. Mis hermanos latinos y yo, asumo, que verían esa propuesta como un regreso a la Doctrina Monroe y al imperialismo americano en América Latina. Sin embargo, como los Estados Unidos es el recipiente de millones de migrantes latinoamericanos que entran regular e irregularmente, este debe asumir una postura fuerte y envolverse con sus vecinos al sur con el propósito de buscar soluciones regionales a estos problemas que fuerzan a millones de personas a dejar atrás su patria, y asumir un gran riesgo para venir a los Estados Unidos en la búsqueda de una mejor vida para si y para aquellos que dejaron atrás.
Sin embargo, el grueso de la responsabilidad de trabajar para un cambio recae sobre los hombros de los gobiernos y los pueblos de América Latina. Hay varios gobiernos (particularmente en América Central) que estimulan la inmigración, tanto regular como irregular como un método de atraer capital del extranjero por medio de remesas, o para distarer la atención pública de su propia incompetencia para gobernar, mientras que hacen poco o nada para sacar a sus países de la pobreza, combatir la corrupción o el crimen. A la misma vez, muchos nacionales latinoamericanos se han rendido y deciden que es mejor arriesgarse y emigrar que tratar de sobrevivir en sus paises.
El tema es demasiado complicado para resumir en dos o tres párrafos, ni podemos crear una fórmula para definir el "por qué" y el "cómo" de las migraciones humanas en las Américas. Sin embargo, queda sumamente claro que cualquier discusión de una reforma migratoria en los Estados Unidos debe estar acompañado de una iniciativa regional que apunte a atender los problemas sociales, políticos y económicos de nuestros vecinos. Soy de la creencia de que si los Estados Unidos ignora este punto, cualquier discusión o acto para reformar nuestro sistema migratorio será a lo más parcialmente efectivo, si es que no va a fracasar.
jueves, 24 de julio de 2008
Mas preguntas generales de inmigración
Estimados Lectores y Visitantes,
Sírvanse de incluir en esta entrada todas sus preguntas y comentarios relacionados a las leyes de inmigración de Puerto Rico. Para aquellos que nos visitan nuevamente, decidí cerrar la discusión en un "posting" anterior, "Preguntas sobre Inmigración Familiar" debido a que este databa de mayo, y además el mismo estaba demasiado lleno de comentarios y preguntas. Pueden continuar con la discusión aquí, y a la misma vez revisar y seguir leyendo los comentarios dejados en la entrada anterior.
Recuerden lo siguiente:
1. Esta es una discusión general sobre las leyes de Inmigración de los Estados Unidos.
2. Ninguna de las respuestas a sus preguntas constituyen asesoramiento legal para su caso o situación particular. Las respuestas, mas bién, son discusión en general y no son una consulta para su caso o situación particular.
3. Para una discusión en particular de su caso consulte con un abogado de inmigración. De igual manera, estoy para servirle: Llame al 787-786-4001 de lunes a viernes de 9 AM a 6 PM o visite www.inmigracionpuertorico.com para reservar una cita.
Saludos.
Sírvanse de incluir en esta entrada todas sus preguntas y comentarios relacionados a las leyes de inmigración de Puerto Rico. Para aquellos que nos visitan nuevamente, decidí cerrar la discusión en un "posting" anterior, "Preguntas sobre Inmigración Familiar" debido a que este databa de mayo, y además el mismo estaba demasiado lleno de comentarios y preguntas. Pueden continuar con la discusión aquí, y a la misma vez revisar y seguir leyendo los comentarios dejados en la entrada anterior.
Recuerden lo siguiente:
1. Esta es una discusión general sobre las leyes de Inmigración de los Estados Unidos.
2. Ninguna de las respuestas a sus preguntas constituyen asesoramiento legal para su caso o situación particular. Las respuestas, mas bién, son discusión en general y no son una consulta para su caso o situación particular.
3. Para una discusión en particular de su caso consulte con un abogado de inmigración. De igual manera, estoy para servirle: Llame al 787-786-4001 de lunes a viernes de 9 AM a 6 PM o visite www.inmigracionpuertorico.com para reservar una cita.
Saludos.
miércoles, 18 de junio de 2008
¿Vamos a la Policía?
Un sábado en la tarde recibí una llamada desconcertante de un extranjero de nacionalidad dominicana en busca de ayuda. Este, que confesó de entrada que era indocumentado, había sido víctima de agresión y deseaba denunciar el acto a la Policía de Puerto Rico. El extranjero tenía una pregunta sencilla: “¿Me recomienda que presente la querella?”
Puede que les parezca extraño que una persona consulte esto con un abogado, pues, ¿no se supone que la Policía existe para socorrer y atender los reclamos de las víctimas del crimen? Si una persona está indocumentada en el país, este no es el caso. Son muchas las historias de horror que oyen los abogados que se dedican a la práctica de la inmigración, donde la Policía de Puerto Rico detiene e interroga a estas personas sobre si “tienen papeles”; posteriormente entregándolas al Servicio de Inmigración y Aduanas Federal, donde son puestos en procesos de deportación. En muchos de los casos, estos indocumentados son personas inocentes, cuyo único error fue ser una víctima del crimen y reportarlo a la Policía, o estar en el lugar equivocado, en el peor momento.
Esta práctica es totalmente ilegal e inconstitucional, pues los cuerpos policiacos estatales no tienen la autoridad basada en la Ley de Inmigración y Ciudadanía para verificar el estatus migratorio de una persona. Este poder está reservado para las agencias federales apropiadas y debidamente adiestradas para ello. Además con esto se socava la confianza de estas comunidades en la Policía, lo cual obstaculiza la labor ministerial de este cuerpo en investigar y prevenir la comisión de delitos. Ya es hora de ponerle a un alto a esta práctica tan siniestra y contraproducente.
Recuerdo haberle dicho: “No le recomiendo que vaya al cuartel, pero si va, lleve a un abogado”.
Puede que les parezca extraño que una persona consulte esto con un abogado, pues, ¿no se supone que la Policía existe para socorrer y atender los reclamos de las víctimas del crimen? Si una persona está indocumentada en el país, este no es el caso. Son muchas las historias de horror que oyen los abogados que se dedican a la práctica de la inmigración, donde la Policía de Puerto Rico detiene e interroga a estas personas sobre si “tienen papeles”; posteriormente entregándolas al Servicio de Inmigración y Aduanas Federal, donde son puestos en procesos de deportación. En muchos de los casos, estos indocumentados son personas inocentes, cuyo único error fue ser una víctima del crimen y reportarlo a la Policía, o estar en el lugar equivocado, en el peor momento.
Esta práctica es totalmente ilegal e inconstitucional, pues los cuerpos policiacos estatales no tienen la autoridad basada en la Ley de Inmigración y Ciudadanía para verificar el estatus migratorio de una persona. Este poder está reservado para las agencias federales apropiadas y debidamente adiestradas para ello. Además con esto se socava la confianza de estas comunidades en la Policía, lo cual obstaculiza la labor ministerial de este cuerpo en investigar y prevenir la comisión de delitos. Ya es hora de ponerle a un alto a esta práctica tan siniestra y contraproducente.
Recuerdo haberle dicho: “No le recomiendo que vaya al cuartel, pero si va, lleve a un abogado”.
martes, 10 de junio de 2008
¿Quejas de su abogado de inmigración?
Es un hecho: muchas comunidades de inmigrantes desconfían de los abogados de inmigración.
Sobran las historias de horror de lo caro que cobra cierto abogado X, de las "trastadas" que ha hecho el abogado Y, o de lo desinteresado que es el abogado Z con respecto al caso de un miembro de cierta comunidad de inmigrantes. En gran parte, es culpa de los mismos abogados de que exista esta desconfianza, y principalmente por la ausencia de algo sumamente básico en esta línea de trabajo: una comunicación clara y cierto grado de solidaridad o empatía.
Las leyes de inmigración son un laberinto donde, a duras penas, los practicantes hacemos lo imposible para saber donde estamos parados. Si las leyes son confusas para el abogado, imagínense como debe ser para la persona que no lo es. El inmigrante recurre al abogado, mas que para resolver su problema, para saber donde está parado. Aunque el inmigrante no tenga derecho en ley a remedio alguno, va a poder descansar con mayor facilidad al tener dicho conocimiento. Hablarle claro al cliente es una de las cosas mas importantes.
El segundo problema de comunicación tiene que ver con el dinero. A modo de ejemplo, muchos inmigrantes sospechan, con justa razón, que sucede algo extraño cuando el abogado de inmigración le pide cuantiosas sumas de dinero "para pagarle al gobierno". Varios se espantan, y piensan que el abogado quiere sacarles dinero; pero hay abogados que, por alguna razón estúpida, asumen que la persona conoce como "se le paga al Servicio de Inmigración". No toma mucho trabajo explicarle a la persona que, aunque el cliente puede pagarle al abogado en plazos, los reglamentos federales exigen que los pagos al Servicio se hagan en su totalidad al momento de radicar las solicitudes para recibir un beneficio migratorio. Esta explicación puede ahorrarle a ambas partes malentendidos y malos ratos, y promueve la transparencia entre abogado y cliente.
El tercer problema surge cuando el abogado pierde toda sensación de empatía o solidaridad con el inmigrante. Muchos abogados, ya sea por el pasar del tiempo, o por cualquiera otra razón, se distancian del tema y pierden interés en el bienestar de su cliente. A pesar de que es necesario guardar cierta distancia profesional, es primordial mostrar al menos un grano de simpatía con el inmigrante y su lucha por permanecer en el país. Un poco de solidaridad en este aspecto puede mejorar exponencialmente la comunicación con el cliente, y por ende se retiene a un cliente que se siente contento con su abogado.
Además, la balanza está puesta a favor del gobierno en esta rama del derecho. Para luchar efectivamente por el caso de un cliente en este ambiente, se necesita de mucho valor, y la simpatía con el representado es una fuente casi infinita de este valor. Aunque al final del día se pierda el caso y el cliente no reciba el beneficio que solicita, al menos ambos quedarán claros y satisfechos de que se hizo el máximo ya que el abogado defendió a su cliente como se hubiera defendido a si mismo.
www.inmigracionpuertorico.com
Sobran las historias de horror de lo caro que cobra cierto abogado X, de las "trastadas" que ha hecho el abogado Y, o de lo desinteresado que es el abogado Z con respecto al caso de un miembro de cierta comunidad de inmigrantes. En gran parte, es culpa de los mismos abogados de que exista esta desconfianza, y principalmente por la ausencia de algo sumamente básico en esta línea de trabajo: una comunicación clara y cierto grado de solidaridad o empatía.
Las leyes de inmigración son un laberinto donde, a duras penas, los practicantes hacemos lo imposible para saber donde estamos parados. Si las leyes son confusas para el abogado, imagínense como debe ser para la persona que no lo es. El inmigrante recurre al abogado, mas que para resolver su problema, para saber donde está parado. Aunque el inmigrante no tenga derecho en ley a remedio alguno, va a poder descansar con mayor facilidad al tener dicho conocimiento. Hablarle claro al cliente es una de las cosas mas importantes.
El segundo problema de comunicación tiene que ver con el dinero. A modo de ejemplo, muchos inmigrantes sospechan, con justa razón, que sucede algo extraño cuando el abogado de inmigración le pide cuantiosas sumas de dinero "para pagarle al gobierno". Varios se espantan, y piensan que el abogado quiere sacarles dinero; pero hay abogados que, por alguna razón estúpida, asumen que la persona conoce como "se le paga al Servicio de Inmigración". No toma mucho trabajo explicarle a la persona que, aunque el cliente puede pagarle al abogado en plazos, los reglamentos federales exigen que los pagos al Servicio se hagan en su totalidad al momento de radicar las solicitudes para recibir un beneficio migratorio. Esta explicación puede ahorrarle a ambas partes malentendidos y malos ratos, y promueve la transparencia entre abogado y cliente.
El tercer problema surge cuando el abogado pierde toda sensación de empatía o solidaridad con el inmigrante. Muchos abogados, ya sea por el pasar del tiempo, o por cualquiera otra razón, se distancian del tema y pierden interés en el bienestar de su cliente. A pesar de que es necesario guardar cierta distancia profesional, es primordial mostrar al menos un grano de simpatía con el inmigrante y su lucha por permanecer en el país. Un poco de solidaridad en este aspecto puede mejorar exponencialmente la comunicación con el cliente, y por ende se retiene a un cliente que se siente contento con su abogado.
Además, la balanza está puesta a favor del gobierno en esta rama del derecho. Para luchar efectivamente por el caso de un cliente en este ambiente, se necesita de mucho valor, y la simpatía con el representado es una fuente casi infinita de este valor. Aunque al final del día se pierda el caso y el cliente no reciba el beneficio que solicita, al menos ambos quedarán claros y satisfechos de que se hizo el máximo ya que el abogado defendió a su cliente como se hubiera defendido a si mismo.
www.inmigracionpuertorico.com
miércoles, 21 de mayo de 2008
Preguntas sobre inmigración familiar
Saludos. Por este medio deseo abrir una discusión para los visitantes del blog de www.inmigracionpuertorico.com sobre preguntas generales relacionadas a la inmigración familiar. Siéntanse en la libertad de expresarse sobre cualquier inquietud o duda que tengan, de forma anónima.
Sugiero los siguientes temas:
1. Como recibir la residencia luego de casarse con un ciudadano.
2. Como recibir una visa para emigrar a los Estados Unidos luego de casarse con un ciudadano.
3. El proceso K-3.
4. O cualquier otra cosa que se les ocurra.
(Importante: Los comentarios, explicaciones o cualquier otra información aquí escrita por el autor no constituye asesoramiento legal, y es mas bien para orientación sobre materias de inmigración en general. Para asesoramiento legal sobre su caso, asegúrese de consultar con un abogado)
Sugiero los siguientes temas:
1. Como recibir la residencia luego de casarse con un ciudadano.
2. Como recibir una visa para emigrar a los Estados Unidos luego de casarse con un ciudadano.
3. El proceso K-3.
4. O cualquier otra cosa que se les ocurra.
(Importante: Los comentarios, explicaciones o cualquier otra información aquí escrita por el autor no constituye asesoramiento legal, y es mas bien para orientación sobre materias de inmigración en general. Para asesoramiento legal sobre su caso, asegúrese de consultar con un abogado)
lunes, 14 de abril de 2008
La extranjería es un impedimento para casarse
No es noticia: el pronóstico actual del clima en los Estados Unidos para los inmigrantes es muy malo. Aparte de que el Gobierno Federal está "apretando las tuercas" con las leyes de inmigración, los estados y territorios están tomando medidas anti-inmigrantes. Y esto no es noticia solo para el norte, sino que en Puerto Rico estamos sintiendo los efectos.
Ahora no solo la policía está acorralando o marginando a todo aquel que se vea o hable distinto, sino que también los tribunales.
Hoy hice una llamada telefónica a un Centro Judicial fuera del área metropolitana para averiguar como un cliente podía contraer matrimonio en Puerto Rico, aunque su estatus de inmigración hubiese expirado.
Al presentarle la pregunta al funcionario de Sala de Investigaciones, este consultó con una Jueza que andaba cerca, y en menos de un minuto ya tenía la respuesta: si no tiene visa, no se puede casar aquí.
Para su información: una Visa no es lo que le concede a uno el derecho a permanecer en los Estados Unidos (es la forma I-94, o las anotaciones en el pasaporte). Eso a un lado, me sorprendió mucho la respuesta...y mas todavía viniendo de otro conocedor del derecho.
Honestamente, no entiendo cómo ni por qué no pueden casarse, ya que la extranjería (si uno es indocumentado) NO ES una de los impedimientos para contraer matrimonio de los que expresa claramente el Código Civil.
Lo mas triste es que somos latinos los que le estamos cerrando la puerta a otros latinos que desean llevar una vida que se asemeje lo mas posible a la normalidad, a pesar de que su situación de inmigración es precaria. Esta práctica es triste, y nuestros Tribunales deberían reconsiderar la misma, pues se está coartando abiertamente el derecho natural que tenemos todos, ciudadanos y no ciudadanos, de disfrutar de la vida, la libertad y de la búsqueda de la felicidad, ya sea por medio del matrimonio y el amor, o por otros medios.
Ahora no solo la policía está acorralando o marginando a todo aquel que se vea o hable distinto, sino que también los tribunales.
Hoy hice una llamada telefónica a un Centro Judicial fuera del área metropolitana para averiguar como un cliente podía contraer matrimonio en Puerto Rico, aunque su estatus de inmigración hubiese expirado.
Al presentarle la pregunta al funcionario de Sala de Investigaciones, este consultó con una Jueza que andaba cerca, y en menos de un minuto ya tenía la respuesta: si no tiene visa, no se puede casar aquí.
Para su información: una Visa no es lo que le concede a uno el derecho a permanecer en los Estados Unidos (es la forma I-94, o las anotaciones en el pasaporte). Eso a un lado, me sorprendió mucho la respuesta...y mas todavía viniendo de otro conocedor del derecho.
Honestamente, no entiendo cómo ni por qué no pueden casarse, ya que la extranjería (si uno es indocumentado) NO ES una de los impedimientos para contraer matrimonio de los que expresa claramente el Código Civil.
Lo mas triste es que somos latinos los que le estamos cerrando la puerta a otros latinos que desean llevar una vida que se asemeje lo mas posible a la normalidad, a pesar de que su situación de inmigración es precaria. Esta práctica es triste, y nuestros Tribunales deberían reconsiderar la misma, pues se está coartando abiertamente el derecho natural que tenemos todos, ciudadanos y no ciudadanos, de disfrutar de la vida, la libertad y de la búsqueda de la felicidad, ya sea por medio del matrimonio y el amor, o por otros medios.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Archivo del blog
-
►
2009
(10)
- ► septiembre (1)
